sábado, 10 de septiembre de 2011

Rima XXVIII. Otra vez

Dije que no volvería,
y volví.
Juré ante santos,
que nunca jamás.
Y el jamás,
se perdió,
para jamás
volver a ser,
una palabra
que significase algo.

Aprendí,
y decidí,
dejarlo a un lado.
Apartarlo de mí.

Y volví.
¡Volví!
Tonto de mí.
Se volvió a apoderar
de mi cuerpo,
de mi ser,
para llenarme de nuevo.

Ya está aquí,
ya llegó.
Y nombrarlo,
me da terror.

Y si
fuera otra
la otra,
la cosa no sería tan mala.
Pero es ella,
la misma, la de siempre,
la que siempre me llama.

miércoles, 29 de junio de 2011

Born this way

De todas las posibles interpretaciones que puede dar de sí este título, para los que sepan inglés, para los que conozcan la canción de Lady Gaga, y para los morbosos, os diré que tiene el más simple de todos ellos. Y es que simplemente, nací así.

Sabría que mi vida no se marcaría por mi físico, ni por mi atractivo. Eso está claro. Mis rasgos no son todo lo armoniosos que podrían ser, ni mis hombros anchos, ni mi espalda fuerte, ni mis brazos musculados. Pero cada vez me alegro más de que eso sea como es.
Cada vez me alegro de tener ojos marrones, ligeramente más cerca que otros al tabique nasal. Porque mis ojos expresan, y con eso me basta.
Cada vez me alegro más de tener gafas, para que en los cristales queden reflejadas las sonrisas estúpidas y los comentarios falsos que la gente larga.
Cada vez me alegro más de tener la piel morena, porque sobre ella resbalan las palmaditas blancas de falso apoyo.
Cada vez me alegro más de no estar super musculado, pues así la entrada a mi corazón es más superficial, más accesible.
Cada vez me alegro más de tener culo, pues así la caída, siempre dolerá menos.
Cada vez que veo a gente infeliz, pese a la belleza física que poseen y que domina en todos los ámbitos de la vida , me siento feliz de ser como soy.
Cada vez que encuentro que tras una cara bonita sólo ves ojos llenos de amarguras y penas, por pensar equivocadamente que todo sería fácil, me siento feliz de ser como soy.
Y es que me da igual ser distinto a todos. No necesito sentir que soy igual a algo para sentirme querido.
Y es que, nací así. Yo soy así. Así soy yo.
He aprendido a quererme como soy, sin importar lo que el mundo diga alrededor.
He perdido parte de mi ego, pero me he vuelto más humano, que siendo justos, aunque lo era, lo demostraba poco poquito.
He dejado de pensar ya en Broadway como realidad. Siempre será mi sueño.
Soy como la genética me quiso hacer.
Con barba negra, pelo negro, y ojos casi negros. Delgado, y no muy alto. Flojucho de aspecto, de carácter fuerte, a veces agotador. Seguro de mí mismo cuando menos debería, e inseguro cuándo más seguro debería estar de mí. Ególatra, y buscando todavía no sé qué. Con voz, pero no espectacular. Con arte, pero no demasiado especial. Poeta, pero no demasiado conocido. Escritor, pero no demasiado extendido. Una cabeza adaptada, que se dejó llevar en algunas cosas, con eterno miedo a la eterna decisión. Con eterno miedo al ¿qué pasaría si...?.
Pero así soy. Cobarde, ingrato a veces, poco paciente.

Pero, sin duda. Soy así por algo. Nací así. Y cada vez que escucho la mítica canción me dan ganas de gritárselo al mundo.

Y todos, absolutamente todos, somos así por algo. Y si dejamos que una sociedad superficial haga del aspecto físico una venta, un escaparate, como desgraciadamente está haciendo, todos los que no somos prototipo acabaremos arrastrando nuestra dignidad por tonificantes, cremas adelgazantes, o silicona en masa. Yo soy feliz, siendo como soy. Y todos deberíamos serlo. Sin miedo a querer, y a ser queridos.
'Cause baby, I was born this way.





My mamma told me when I was young, we are all born superstars. "There's nothin' wrong with lovin' who you are" she said, "'Cause He made you perfect, babe". "So hold your head up, boy and you you'll go far, listen to me when I say"
I'm beatiful in my way, 'cause God makes no mistakes. I'm on the right track, baby. I was born this way.Don't hide yourself in regret, just love yourself and you're set. I'm on the right track, baby, I was born this way.
Give yourself prudence and love your friends, subway kid, rejoice your truth. In the religion of the insecure, I must be myself, respect my youth.

So, listen to me please. Being proud to be yourself.

sábado, 25 de junio de 2011

Críticas destructivas.

Llevo varios días retwitteando comentarios que suelen dejar a las fans enloquecidas de Justin Bieber por los suelos, con subordinaciones, que en muchos casos, ni ellas mismas entienden.
La verdad, es que tiene gracia, sobre todo cuando más que cebarte con una fan en concreto, te ríes del pésimo gusto musical de unas chiquillas que están en un alto grado de explosión hormonal, y a veces, pre-hormonal.
Les llueven las críticas, y en muchos casos, duras, pero ellas siguen férreas, defendiendo a su ídol@ como si fuera oro en paño, e impertérritas aguantan con maestría (y es que a las jovenzuelas no les queda otra) lo que la gente, en absoluta mayoría, piensa del fenómeno Disney Channel que arrasa en todo el mundo.
No podemos negar que el chico se lo ha ganado a pulso. Y es que es un completo gilipollas.
En el fenómeno Twitter al que todo el mundo se agarra como carro que lleva a la fortuna más inmediata, somos muchos los que como yo no soportamos a Justina, por diferentes motivos. Ya sea por su maldito casco de niño pijo y repeinado, su chulería, su tontería y su pavo tan inmensos, o los que lo valoramos más allá, y es que el muchacho tampoco tiene una voz tan especial, que es lo que más debería importarnos para con respecto de estas niñas que se hacen llamar "Beliebers".
Por que ven en él el estereotipo de niño lindo, cachondo, o como queráis decirlo, y con unos arreglos musicales y letras que robarían los flujos vaginales de cualquiera, y claro, caen. El marketing se encarga de estudiar todo eso.
Y no pasaría nada si fueran unas fanáticas que pudiesen defender lo que sienten, y que no atacasen con insultos personales a la mínima de cambio.
Pero la revuelta de las "Beliebers" es mundial, y en España la lideran niñatas que por su juventud o por su rebeldía contra el mundo, tienen un dedo de frente, y eso dando gracias.
Y sabiendo que caen comentarios desagradables sobre el cantante, responden por vía web por que eso mola y hace que seas más "Belieber" que Juanita, Pepita o Francisca, sin pensar (porque no pueden pensar en eso, son demasiado jóvenes) en la repercusión mediática que alcanza hoy día la red de redes.
Por eso mucha gente, una inmensa mayoría, se ríe de ellas, en especial desde aquel vídeo tan chulo que hiciera aquella pucelana.
Por eso, cada vez que hay una oportunidad, la gente se ceba con ellas, y es que ellas, niñas, como son, se meten con personajes públicos admirados por muchos, cuya repercusión es clara: odio a las niñatas que se meten con mis ídolos. Lo que se viene a traducir en un odio a Justin.
Muchas veces me pregunto, yo, que uso el término #beliebersmojabragas a dar por saco, que les quedará a estas chicas cuando el fenómeno Bieber se haya pasado.
Y lo que es peor. ¿Dónde está su ídolo cuando ellas aguantan lo indecible por él? ¿Dónde está el gran Justin que es lo que es gracias a adolescentes chorreando hormonas, cuando sobre ellas caen piedras, palos, etc? ¿Quién les va a hacer recobrar la compostura que han perdido, hasta la arrastrar la dignidad que puedan tener las pobres muchachas, cuando su fenómeno se marchite entre sexo, drogas y rock'n'roll?
No lo sé. Nadie lo sabe. Lo peor, sin duda, no es el daño que puedan sufrir ahora, cuando todavía están sometidas a la droga que parece ese "efecto Bieber"; lo peor es la brutal caída que les espera después, desnudas de dignidad, de ídolo, de efecto embriagador.
Sin embargo, si no quieren razonar, poco a poco entenderán que la gente que hace chistes con ellas masivamente, querrán dar a entender algo, y es que tienen que pensar más allá de un guaperas de tres al cuarto, y saber que por nadie deberían perder el orgullo y la dignidad.
Me dan, en el fondo, mucha pena. Pero al menos hasta que una de muestras de que siente lo que escucha, cree en lo que es, y no permite sentirse rebajada por algo tan idiota como eso, hasta que una diga que le gusta el cantante a pesar de que tenga arreglos, como casi todos, hasta que una diga que ser una "Belieber" va más allá de ser una mojabragas ridícula que se tira a los leones en internet, hasta que, en resumidas cuentas, una "Belieber" deje de serlo, y comience a hacer entender a las demás que cualquier extremismo es malo, mi #beliebersmojabragas seguirá apareciendo en Twitter.
Y no es que me esté justificando, lo hago porque quiero, y por que siento la necesidad de que esta generación "Belieber" descubra buena música, o música decente.
¿Pasaría esto con fans de Los Beatles, Queen, o Rolling Stones? No, claro que no, porque pese a que no todo el mundo le gustan, todos reconocemos que son buenos, porque lo son. No es populismo. Y ese es el problema hoy en día, obtener una generalización de algo, y que encima sea cierta.
Y es que Justin Bieber no es tan grande como para merecerse que una niña enloquezca por él, cuando él tiene todas las comodidades del mundo y se preocupa de sus fans menos que yo de la ropa que tiende el vecino.

Un saludo a todos.

miércoles, 22 de junio de 2011

A,G,C,T.

Una vida es única, imposible de ser copiada o plagiada en su totalidad. Nadie puede hacer las mismas cosas en el mismo momento que cualquier otra persona del mundo, y eso que somos muchos.
Una vida no es solo el periodo cronológico que va desde el nacimiento de un ser hasta su irremediable muerte. No es solo un conjunto de pasos que nos enseñan a caminar por el mundo, si no una predisposición a conocer maravillas que nos aguardan a la vuelta de la esquina. De las miles de esquinas que nos encontraremos.
Una vida es mucho más. Experiencias, miles de experiencias. Gritos, emociones, personas que pasan por ella y nos hacen vibrar, otras tantas que nos provocan de todo menos buenas vibraciones. Una vida son palabras, sueños, y emociones. Saltos al vacío y caras sonrojadas. Una vida se vive cuando pasas frío un día de invierno, o cuando te mueres de calor un día de verano. Una vida se vive cuando disfrutas especialmente de una comida, de una compañía. Una vida se disfruta cuando te enamoras, y se aprende de ella ante los errores y los tropiezos.
Una vida son palpitaciones, contracciones cardíacas que se disparan cuando haces el amor, o cuando corres asustado, aterrorizado.
Una vida son carreras contra el tiempo, y descansos en sueños, en sofás de siesta de miles de tardes.
Una vida se llena de olas rotas, de canciones, de poesía. Una vida se marca cuando nacemos, pero, sin embargo (y siendo lo más importante) va con nosotros y se condiciona con lo que nosotros decidimos, poco a poco.
Una vida es una batalla contra los elementos, y una victoria contra la muerte.
Una vida es más que una vida, estrictamente hablando.
Una vida, a fin de cuentas, es la huella que deja el ser humano que la vive en la Tierra.
Los lazos que forma, las amistades, las enemistades.
Los logros, y las desilusiones. Los chascos.
Una vida, tu vida, es mucho más que tú.
Por eso, es demasiado poco humanista decir que la esencia de la vida se encuentra en las cuatro letras A,G,C,T.
La vida es mucho más que una molécula de DNA con bases enfrentadas.
Por eso, los científicos (todos aquellos que practicamos de un modo u otro la ciencia) deberíamos ser los más laxos, los más humanos, los más humanistas y cuidados, cuando hablamos de las fuentes de la vida. De la vida.
Porque una vida se llena de muchas cosas, y no sólo es un inicio.
Una vida es una serie de inicios que nos permiten aprender, crecer, y ser, al final, nosotros mismos.
Por eso, nosotros, científicos del mundo, tenemos que saber transmitir mejor que nadie que la vida no es ciencia.
La vida, es magia.

martes, 24 de mayo de 2011

Rima XXVII. El dolor como alegría.

Ayer lloró,
y yo reí.
No sabría explicar
cuán feliz me sentí.

Lloraba de rabia,
ambición frustrada.
Reía yo por verla,
pequeña, asustada.

Y esque ella no sabe,
ni siquiera imagina
lo que lloré yo por ella,
por quererla como mía.

A imaginar no alcanza
cuánto tiempo lloré poesía,
cuántos versos le dediqué.
¡Muchos más de los que parecía!

Ni siquiera sabe
cuánto daño me hacía
Verla y no hablarle,
un día y otro día.

Y yo, sí, lo sé.
Mi corazón, también.
Y explotó de júbilo cuando supe,
que ya no siendo mía,
él tampoco la querría.

Y así endulcé mi noche,
con macabra ironía.
Y esque por primera vez en mi vida,
el dolor me produce alegría.

lunes, 11 de abril de 2011

Desamor

Y entonces el aire se corta, las palabras caen por efectos de la gravedad. El mundo vuelve a estar en su sitio, arriba es arriba, y abajo es abajo. Tus pies, vuelven a pisar, de golpe, el frío suelo, mojado en el mes de marzo, encharcado en el mes de abril. El corazón deja de latir desenfrenadamente y adopta el reposo para volver a ser uno. Las canciones no te sacan sonrisas, sino lágrimas. Las voces se pierden en los oídos para dejar el significado que queramos darle, casi siempre pesimista. Las parejas que pasean por la calle no son más que indefinidas burlas del Destino. Los besos que antes te parecían de ensueño, no son más que fríos roces, cuchillas preparadas para cortarte en pedacitos. Las mañanas no son llevaderas, sino que se hacen más inacabables que nunca. Las 12 ya no quieren ser las 11, sino que anhelan ser más y más, para no tener que enfrentarte al NO que sigue diciendo algo así como "No quiero verte sufrir". No sabes si son más macabras esas palabras, o las malditas parejas que se miran con cara de embobados. Con la misma cara de embobado que mirabas tú al mundo. La gente prefiere que todo vuelva a ser como antes, pero entonces, todo tu amor, todo tu cariño, se rebela en tu interior y dice que eso no es lo que quieres tú. Que no quieres olvidarte de todo, o hacer como que "no ha pasado nada". Porque si ha pasado. Otra vez se abre el alma a quien no sabe cerrarla sin hacer daño. Otra vez el maldito amor juega su arma letal, la segunda cara del doble filo, para hundirte y hacerte ver desvalido. Solo en el mundo. Otra vez te toca ser fuerte y aguantar los ánimos vacíos de cuerpo y forma que te regalan los que te aprecian. Y lo peor, es saber que va a tener que pasar, y que tú, por ser tú, romántico, idiota, volverás a verla como siempre. La volverás a idealizar en poco tiempo, y verás en sus ojos negros, sombras de luz que atraen al viajero perdido. Y volverás a oir de sus labios palabras emponzoñadas con el más lento de los venenos. Y volverás a sentir que quieres que el mundo se pare, no para bajarte, sino para estar con ella toda la eternidad. Y volverás a sentir que vives por y para ella.
Y volverás a enamorarte, y a sufrir. Pues un verbo siempre lleva de la mano el otro.
Y aunque ya lo sabes, de sobra, te repites esa frase que a ti te resulta tan estúpida, pero que parece estar a la orden del día: "A las chicas ya no les gustan los chicos que hablan de amor"
Ahora, deduces tú, lo que se lleva, es el desamor.
Es curioso, pues en esos momentos, es cuando más sientes lo lejos que se quedó tu Historia, perdida en algunas páginas de versos delicados y sonetos precisos.
Es en esos momentos en los que sientes que a tu vida le falta algo. Alguien.
Alguien que aprecie de verdad el amor.

sábado, 9 de abril de 2011

Rima XXVI

Hai tempo que non coñecía
Muller de fermosura furtiva.
Morena, de escuros ollos,
De alma clara: luz dos meus soños.

Fora parar ó meu sino
Entre erros, papeis e agravios.
Sempre andarei a preguntar,
No íntimo dos meus presaxios
Que mares, ríos, ou fontes,
Eran fonte dos seus brazos,
Infinitos e fortes regatos.

Con loucura eu devecía,
Na miña existencia,
No solo dos días,
Entre catro paredes,
Pola súa boquiña.

Non pensara nunca,
No preto que dela estivera.
Eran cousas do azar, ás de poesía,
Encontros fortuítos.
Un día despois doutro día.

Eran túneles seus ollos,
Que falaban de poesía,
Do lago máis famoso,
Preto da terra Galicia.

Era ben guapa,
E xeitosa.
Dona da miña poesía.
Nunca saberei que foi dela.
Ai! A miña sanabresiña!

Hai tempo que non coñecía
Quen me dese tanta ledicia.
Coa su mirada cóxegas me facía
Ai! A miña sanabresiña!

Hai tempo que non percibía
Beleza e á vez sabiduría.
Non sei que será cando me vaia
Ai! A miña sanabresiña!

Dise agora que de amor non se morre,
Máis non é certo, firma a mesma poesía.
Non queda moita máis vida,
Máis eu partirei feliz
Esperando deixar nos seus beizos,
Sorrisos e alegrías.
A última por quen tolo volvín.
A miña sanabresiña.