miércoles, 21 de julio de 2010

Rima VII

El cielo era azul,
el sol, amarillo.
Las gaviotas,
incomprensibles,
ágiles,
virtuosas del aire,
volaban,
lejos de mi.
Y yo era feliz.

El cielo,
ahora negro,
el sol,
un agujero.
El aire sopla,
huracanado,
rompiendo las alas,
virtuosas,
impidiendo,
que el músico,
haga su trabajo.
Y yo,
yo ya no soy feliz.


Espero,
por esperar,
que el cielo,
vuelva ser cielo,
que el sol,
vuelva a ser sol,
que lo virtuoso,
se quede en reposo,
en mí.



Y así,
volveré a ser feliz.

martes, 20 de julio de 2010

Tú, te, a ti. (Rima VI)

Vuelvo,
y caigo.
En ti.

Sueño
y bebo
de ti.

Caigo,
en mi sueño.
Por seguirte,
muero.

Vivo,
en los recuerdos,
pero,
si no te siento,
los recuerdos,
serán recuerdos,
y yo no vivo,
de recuerdos
que sólo son recuerdos.
Vivo,
porque no muero.

Pero muero,
si no te tengo.

Sigo,
sin saber,
si la muerte,
o la vida,
son caminos,
túneles,
galerías.

Sé,
seguro,
que si no estás,
el número es 1.

Sé,
que si te tengo,
el número es 2.
Seguro.

Vida y Muerte,
si estás,
son uno.
Los placeres,
y las desgracias.
Se juntan.
Y sólo tu,
importas.


Vivo,
pienso,
en ti.

Muero,
si me olvido,
de ti.

Faithfully

Y ellos me decían que la carretera no era un buen lugar para empezar un proyecto de familia.
¿Y quién quería una familia?
Nadie pensaba en lo que Adrián quería. Nadie. Nadie se había parado a decir, ¿y si el es diferente y no hace lo que hacen todos?
El sabía que nunca lo pensaban. Nunca lo pensarían, y se dijo a sí mismo varias veces que el dejaría de hacerlo, pero fracasaba siempre.
El quería aquellos labios, diciendole: Oh, boy, stand by me... I´m forever yours... Faithfully.

Una fidelidad que traspasaba letras, periódicos y páginas amarillas.
Y que le hacía contestar "I´m still yours..."

Una mezcla entre piel de gallina, un beso frío, unas lágrimas calientes, y un adiós en una carretera perdida.

Y allí estaban. Esperándose el uno al otro.
Su melena al viento, sus sueños rotos.
Sus ojos cálidos, y sus manos fuertes.
Esperándose. Fielmente.

domingo, 18 de julio de 2010

Loop-doop.

Confusión.
Del caos que genera la confusión sólo surge más confusíón. Y si el nombre del caos es el malditamente equivocado, la confusión puede llegar a más.
Te alegras, pero tienes ganas de llorar. No sabes por qué. Piensas que necesitas, y sin embargo sabes que no es así, que no es cierto. Que todo es parte de la confusión. Nada tiene sentido, y por eso no puedes pensar en nada, ni siguiendo algún tipo de criterio, todos son igual de confusos que tu, tus circunstancias y el mundo que te rodea.
Piensas que, quizá eso era lo que querías. Aunque no sea el momento perfecto, aunque no tengas tiempo para ponerte con eso y ciertamente el tiempo apremie más que nunca.
Sientes que el estado caótico en el que te encuentras tiene muchas salidas, muchos remedios.
Explotar posiblemente fuera el mejor, pero las consecuencias podrían ser devastadoras.
Asique toca pensar algo que no sea tan... dramático.
Cambios.
A lo mejor, con suerte, algunos serán para mejor.
Reciprocidad entre lo que sientes, lo que creas, lo que haces, como actúas y tu mente. Tu caos sólo son sentimientos y los sentimientos actúan por si solos.
Las contradicciones no te llegán de ti para ti, llegan del mundo.
Olvidar todo, decir que ya está. No serviría de nada. Eso sí que es cierto.
Saber que nunca volverás a pasar por lo mismo es toda una garantía de que al menos algo irá bien... pero, exactamente ¿qué?

El caos es horrible. Y perfecto. Perfectamente perfecto en el orden desordenado del mundo que ordena la cabeza que intenta ordenar tus sentimientos y emociones.

24 horas al día. A 1020 loop-doop por hora.

jueves, 15 de julio de 2010

Sirenas con las piernas de neón

Se paró, delante del mar, como cada tarde, para recordar cómo había salido vivo de todo aquello, con un recuerdo bello y terrorífico de lo que había sucedido.
Esperaba encontrar detras de la misma roca que cerraba la playa una de aquellas mujeres, bellas como la luna llena, con voces tan puras y delicadas como el hielo que se deshace, con sus pelos mojados, sensuales, acariciándoles la espalda, con sus senos turgentes, redondos, inmaculados, perfectos, pecado de la mirada y el deseo, sus curvas perfectas, y sus largas colas, ocultas bajo la sábana negra líquida, duras, regias, escamosas.
Todavía no sabía qué había pasado exactamente. El recuerdo era sólo un recuerdo. Y un sentimiento contradictorio, lo empujaba y lo alejaba del deseo y la muerte, de la luz y la oscuridad, del placer y el mas terrible de los horrores.

martes, 13 de julio de 2010

Bad Romance

-No sé. Es algo difícil de explicar. Algo raro. Un "algo" que no tiene sentido. Y hace que me pierda.

-No puedo entender(te).

-Ni yo me comprendo a mí mismo.

-¿Entonces? ¿Qué?

-Nada. Esque si no te escucho, si pienso que no te escucho por ser gilipollas, por creer lo que no es, creo que sólo me queda lamentarme, y pensar que ojalá no hubiese sido tan idiota.

-...

sábado, 10 de julio de 2010

De casualidad

El tiempo pasa, y cuándo nos damos cuenta, olvidamos lo que necesitábamos entonces, y lo que necesitamos ahora. Y todo se mezcla, incompresiblemente, en nosotros. Cambiantes, erróneos, imperfectos. Hijos de la Humanidad. Simples motas del proceso evolutivo, de la inmensa línea, del tiempo 0 y de la vida paleolítica.
Yo, que estuve a punto de...
Yo, que me quise perder en sueños plásticos
Yo, que quise aprender a volar
Yo, que soñé con ver el mar con los ojos cerrados
Yo, que me cansé de intentar comprender
Yo, soy débil.
Y a la mínima, mis cimientos explotarán y no aguantarán más peso. Pero, eso sí, también soy fuerte.
Siempre te das cuenta cuando lo pasas, ¿verdad?

Quiero dejar de ser una simple mota, para que las motas hagan de mi un nombre, un hombre.

Yo. Eu. Ego. I. Je. Io. Ich.

Sobrevivo de casualidad.